Duclos, Cristina

2020

September 10th  - 
October 10th

  • España. Políptico
    óleo sobre lienzo | 140 x 200 cm.
  • Ratón Pérez
    Bronce | 95 x 90 x 60 cm.
  • Medio jarrón
    óleo sobre lienzo | 80 x 65 cm.
  • Magnolio
    óleo sobre lienzo | 120 x 100 cm.
  • Capuchinas
    óleo sobre lienzo | 50 x 50 cm.
  • Sonido bajo el árbol
    óleo sobre lienzo | 100 x 100 cm.
  • Almendro en primavera. Díptico
    óleo sobre lienzo | 140 x 80 cm.
  • Otoño. Políptico
    óleo sobre lienzo | 160 x 160 cm.
  • Evolución. Tríptico
    óleo sobre lienzo | 150 x 50 cm.
  • Iris azul
    óleo sobre lienzo | 80 x 40 cm.
  • Escapada
    óleo sobre lienzo | 50 x 50 cm.
  • Vasos azules
    óleo sobre lienzo | 40 x 50 cm.
  • Iris pequeño
    óleo sobre lienzo | 40 x 40 cm.
  • Orquideas
    óleo sobre lienzo | 40 x 40 cm.
  • Flor de almendro con libélulas
    óleo sobre lienzo | 100 x 81 cm.
  • Libertad
    óleo sobre lienzo | 65 x 81 cm.
  • Bol azul con moscas
    óleo sobre lienzo | 40 x 40 cm.
  • Gazpacho
    óleo sobre lienzo | 38 x 46 cm.
  • Peces. Tríptico
    óleo sobre lienzo | 40 x 160 cm.
  • Casa de mariposas
    acuarela sobre papel y red metálica | 55 cm.
  • Mariposas
    acuarela sobre papel sobre madera | 12 x 55 cm.
  • Vuelos
    acuarela sobre papel y red metálica | 100 x 100 cm.
  • Bola de flores azules
    óleo sobre papel y red metálica | 55 cm.
  • Hormigas
    tinta china sobre pergamino | 42 x 50 cm.
  • Árboles. Tríptico
    tinta china sobre papel | 31 x 71 cm.
  • Siete mariposas
    acuarela sobre papel | 20 x 82 cm.
  • Mariposa. Díptico
    óleo sobre pergamino | 70 x 90 cm.

Duclos, Cristina

2020

The exhibition

VALOR

Esta es la cuarta vez que tengo el privilegio de escribir el texto de presentación del catálogo de mi madre. Si en anteriores ocasiones me escudé en la interpretación de su obra para adoptar una posición higiénica de crítica artística, en la que la intención principal era posicionar al lector en el universo artístico en el que orbita Cristina Duclos, en esta ocasión quiero centrarme en ella, en la artista, pero sobretodo en la persona que hay detrás del pincel, la que con sus manos teje alambre de acero para atrapar pedazos de paraísos perdidos, o une mágicamente fragmentos de bosque para transformarlos en bronces animados multicolor.

Es por todos conocido que mi madre nació en Buenos Aires. Vino a España a los cinco años. El viaje lo habían organizado los hermanos de mi abuela, Juan Pedro, Manolo y Teodoro, para ayudar a su hermana a empezar de nuevo en España, la tierra que habían tenido que abandonar los abuelos de mi madre unos años antes de que mi abuela naciese. En ese viaje, Cristina Duclos, fue testigo de cómo los tiburones se comían la basura del barco triturando restos de comida y botellas de vidrio simultáneamente, un sonido y una imagen que han quedado grabados en su memoria, como bien ha compartido en muchas ocasiones en diversas sobremesas. En ese viaje también fue testigo de la crueldad que puede haber en la relación entre los hombres y las mujeres. Si su visión directa era la de su madre, una mujer que se enfrenta a lo desconocido con valentía y coraje, llevando con ella a sus dos hijos. En ese mismo tránsito mi madre fue testigo de cómo otra mujer, que su marido había abandonado tras embarcar ambos volviendo él a puerto, se lanzaba al mar días después de haber zarpado por querer volver nadando a los brazos de su marido. El barco volvió en su busca, pero no hubo éxito.

Imagino que estas experiencias forjan carácter. Si mucha gente en situaciones parecidas, carga su corazón, sus acciones y sus palabras con resentimiento y odio, mi madre es firme en que el amor, la belleza y la paz son los únicos medios para enfrentarse al mundo.

En Barcelona les esperaba mi tío abuelo Teodoro, el único hermano de mi abuela que permaneció en España. Barcelona en ese tiempo era bien distinta a la que conocemos hoy, una ciudad de post-guerra empobrecida que contrastaba con un Buenos Aires en plena bonanza económica. Allí la niña Cristina Duclos se entretenía jugando con flores e insectos en el jardín. Después estudió en Madrid, vivió en Tánger y Rabat, conjugando todo aquello con frecuentes visitas a Jerez de la Frontera, lugar del que partieron mis bisabuelos y donde la familia conservaba buenos amigos.

Antes de ser pintora, Cristina Duclos fue bróker. He oído siempre que la primera mujer bróker en España, pero no tengo pruebas de ello. En un mundo de hombres, en donde la dulzura no era lo que primaba, mi madre se movía como pez en el agua y era capaz de cerrar acuerdos que dejaban boquiabiertos a sus compañeros. Su jefe por aquel entonces le prometió que le compraría un coche si conseguía alcanzar un determinado objetivo, que supongo debía parecerle complicado, pues si no, no hubiese apostado. Ella obtuvo ese coche. Igual que ha sido capaz de alcanzar tantas otras cosas.

Pintar ha pintado desde muy pequeña, pero lo de dedicarse a ello le vino de casualidad, como casi todas las cosas importantes de la vida.

A mis estudiantes les digo que antes de embarcarse en el desarrollo de un proyecto es fundamental fijar un objetivo para el proyecto. Tener certeza del objetivo aclara la ruta hacia la meta y te acompaña a lo largo del camino, en los aciertos y sobretodo en los titubeos. Mi madre se fijó muy al principio de su carrera como pintora un objetivo muy claro: transmitir paz, sosiego, dulzura y alegría a través de su obra.

Puede que parezca simple e inocente el objetivo que se marcó. No obstante, mantener una luz encendida en las tinieblas de una tormenta no es labor sencilla. Sólo mi madre sabe el esfuerzo y el tesón necesarios para enfrentarse a vientos grises que desprecian la belleza del mundo y se regocijan en su oscuridad, sus imperfecciones, sus estigmas y su dolor. 

En realidad, no sólo ella lo sabe, nosotros sus hijos y mi padre, que en paz descanse, sabemos que todo lo que ha conseguido se debe a su incansable capacidad de trabajo y a su perseverancia. El recuerdo y la vivencia que tengo de mi madre es siempre trabajando. Si para algunos el olor del guiso o del bizcocho de su madre es lo que le traslada a su niñez, para mi es el olor a esencia de trementina. Mi madre trabajaba muy duro desde que recuerdo, incluso antes de poder recordarlo. Imagino que esa intensidad en el trabajo ha definido mi fenotipo.

Yo nací en Madrid, pero llegué al mundo en Nueva York. Por aquel entonces mi madre exponía allí. Iba todos los días a la exposición, compaginando su presencia en la galería con innumerables horas pintando en un estudio improvisado que el hermano de Tom, un neoyorquino buen amigo de la familia, le había prestado (en el mismo edificio en el que años más tarde viviría Manolo Valdés) para realizar en tiempo récord encargos que le surgieron mientras estaba allí. Si en estas labores consumía prácticamente diez horas de su jornada, le quedaba tiempo para ir a estudio 54 – o cualquier otro sitio que se terciase - y compartir risas, conversaciones y copas con Dalí y Gala y otros tantos con los que coincidiría en Manhattan durante los meses que estuvo allí. Pudo quedarse, pero volvió. Volvió a cuidar de sus dos hijas y a cuidar del hogar que había establecido en Madrid. Se aseguraba de que el hogar estuviese en paz, pero ella trabajaba noche y día, preparaba exposiciones y hacía retratos simultáneamente. Unos meses después de volver de Nueva York, después de una noche barnizando unos cuadros, me adelanté yo y llegué antes de lo previsto.

De niño, llegaba a casa y mi madre, detrás del atril me recibía al volver del colegio. Allí en su estudio compartía con ella mis vivencias del día en el colegio durante unos minutos. Luego yo iba a mi habitación a hacer mis deberes y ella continuaba pintando hasta bien entrada la noche. Muchos días esta rutina no podía suceder porque había clientes posando para un retrato o mi madre había acudido a la tertulia que mantenía con otros tantos compañeros en la Academia de San Fernando. Allí, al igual que cuando era bróker, se movía entre los hombres con gran soltura. Es paradójico que en esa España, aun cuando las mejores galerías de arte estaban regentadas por mujeres, era más fácil para un hombre ser reconocido en el mundo del arte. Aún hoy, sólo cinco mujeres son académicas de número entre cincuenta y un hombres. Imagino que eso poco a poco cambiará, pero por ahora sigue siendo así.

Volvió de Nueva York, pero no se quedó en Madrid. Viajó, y mucho. Si revisáis su currículo veréis que ha expuesto en unos cuantos rincones del mundo. De niño recuerdo la ausencia durante la gira brasileña que, junto con otros representantes del arte de España de ese momento, la llevó a exponer en Río de Janeiro, Brasilia y Sao Paolo. Sólo las anécdotas de esa gira dan para el capítulo de un libro, así que no entraré en detalles de casi nada más. Sólo recordar que en su última exposición en el extranjero, por circunstancias de la vida, ninguno pudimos acompañarla. Eso no la frenó y cogió el petate y se aventuró a pasar sola algo más de un mes en China, una aventura que más de un joven que lea este catálogo no hará en su vida.

 

Mi madre tiene valor, es muy valiente. Es valiente porque navegó con suavidad en solitario la frialdad de los vientos imperantes del arte de su tiempo. Pero sobretodo, mi madre y su obra tienen un gran valor porque, sin haberse impuesto, sin alardes, sin ostentaciones, con discreción y finura, forman parte de la historia del arte de España. Parafraseando a Enrique Lafuente Ferrari al dar la bienvenida a la Academia de San Fernando a tío Teodoro “profesión y humanidad son inseparables de la persona, como lo suelen ser, en casos como el suyo, los merecimientos y la modestia”. Ella no me habría dejado escribir este texto, pero como lo he hecho con prisas, no le he dejado alternativa.

Os invito ahora a todos a acompañarme en la ovación que mi madre se merece.

Ignacio Peydro
Biography
CRISTINA DUCLOS
Exposiciones
2020 Galería Ansorena, Madrid.
2017 Galería Ansorena, Madrid.
2015 Galería Ansorena, Madrid.
2014 Realismo Español: Generación Años 50, Fundación Van der Linde, Montánchez, Cáceres.
2013 Exposición individual antológica. Casa de Vacas, Ayuntamiento de Madrid, Madrid.
2012 Galería Ansorena, Madrid.
        Bridge Gallery, Distrito 798, Pekín, China.
2010 Galería Ansorena, Madrid.
2008 Galería Ansorena, Madrid.
2006 Galería Ansorena, Madrid.
2004 Galería Ansorena, Madrid.
2003 Exposición permanente en la Galería Nacional de Arte Extranjero, Sofía, Bulgaria.
2002 Galería Ansorena, Madrid.
2000 Galería Ansorena, Madrid.
1998 Galería Ansorena, Madrid.
1996 Barnard-Biderman & Worth Gallery, Nueva York, EE.UU.
        Galería Ansorena, Madrid.
1995 Art Miami 95. Galería Ansorena, Miami, Florida, EE.UU.
        Vista Gallery, Nueva York, EE.UU.
1994 Galería Ansorena, Madrid.
1993 Art Miami 93. Galería Ansorena, Miami, Florida, EE.UU.
        Galería Sherry French, Boca Ratón, Florida, EE.UU.
1992 Galería Ansorena, Madrid.
1990 Casa de Goya, Dirección General de  Relaciones Culturales del Ministerio de Asuntos             
        Exteriores, Burdeos, Francia.
1989 Galería Ansorena, Madrid.
1987 Mujeres en el Arte Español. Galería Alfama, Madrid.
1986 Carnaval 86. Galería Infantas, Madrid.
        La Magia del Arte Español en Brasil. Dirección General de Relaciones Culturales del 
        Ministerio de  Asuntos Exteriores de Brasilia (Embajada de España); Río de Janeiro
        (Palacio Gustavo Capanema) y Sao Paulo (Banco Exterior de España). Brasil.
        La Navidad. Galería Alfama, Madrid.
1985 Madrid visto por sus pintores. Homenaje a Solana. Palacio de Las Alhajas, Madrid.
        Homenaje a Perceval. Club Urbis, Madrid.
1984 Seleccionada para participar en Centenario del Salón de los Independientes, Grand Palais  
        de París, Francia.
1981 Galería Monócromo, Madrid.
        Medalla de Honor en el Premio Condesa de Barcelona, Madrid.
1978 Exposición individual en la Oficina de Turismo de Nueva York. EE.UU.
        Seleccionada en el Premio Blanco y Negro para jóvenes pintores. Madrid.
1977 Miniaturas. Galería Círculo 2, Madrid.
        Galería Los Canos, Sotogrande, Cádiz.
         Cuadros Europeos. Portal Gallery, Londres. Reino Unido.
1976 Seleccionada en el concurso Blanco y Negro para jóvenes pintores, Madrid.
1975 Galería Faunas, Madrid.

Exhibitions of this artist in Ansorena

May 9th -
June 15th
2017
March 17th -
April 28th
2015
May 11th -
June 12th
2010
May 6th -
June 7th
2008
April 25th -
May 26th
2006
May 11th -
June 11th
2004
June 11th -
July 19th
2002
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