Los hilos de la memoria

Los hilos de la memoria

September 16th  - 
October 10th

  • Belén Conthe, S/T I
    óleo sobre lienzo | 130 x 180 cm
  • Belén Conthe, S/T II
    óleo sobre lienzo | 130 x 180 cm
  • Belén Conthe, S/T III
    óleo sobre lienzo | 100 x 100 cm
  • Belén Conthe, S/T V (a)
    óleo sobre lienzo | 150 x 150 cm
  • Belén Conthe, S/T VI
    óleo sobre lienzo | 60 x 60 cm
  • Belén Conthe, S/T VII
    óleo sobre lienzo | 100 x 100 cm
  • Belén Conthe, S/T VIII
    óleo sobre lienzo | 50 x 50 cm
  • Ana Troya, Naturaleza Muerta
    fotografía, impresión alta calidad sobre papel Dibond | 80 x 120 cm
  • Ana Troya, Hilo I
    fotografía, impresión alta calidad sobre papel Dibond | 30 x 120 cm
  • Ana Troya, Hilo II
    fotografía, impresión alta calidad sobre papel Dibond | 30 x 120 cm
  • Ana Troya, Hilo III
    fotografía, impresión alta calidad sobre papel Dibond | 30 x 120 cm
  • Ana Troya, Trazos I
    fotografía, impresión alta calidad sobre papel Dibond | 100 x 100 cm
  • Belén Conthe, S/T
    óleo sobre lienzo | 89 x 146 cm
  • Ana Troya, Perfumes I
    fotografía, impresión alta calidad sobre papel Dibond | 100 x 100 cm
  • Belén Conthe, S/T
    óleo sobre lienzo | 89 x 146 cm
  • Ana Troya, Hilos de Colores I
    fotografía, impresión alta calidad sobre papel Dibond | 50 x 60 cm
  • Belén Conthe, S/T V
    óleo sobre lienzo | 150 x 150 cm
  • Ana Troya, Hilos de Colores II
    fotografía, impresión alta calidad sobre papel Dibond | 50 x 60 cm
  • Belén Conthe, S/T IV
    óleo sobre lienzo | 150 x 150 cm
  • Ana Troya, Telas de Colores II
    fotografía, impresión alta calidad sobre papel Dibond | 50 x 60 cm

Los hilos de la memoria

The exhibition

UNA MUESTRA CONTEMPORÁNEA

Excelente ocasión para reflexionar sobre la producción creativa contemporánea.

Nuestro tiempo es de transformación de paradigmas de los que la envoltura del paradigma positivista lógico lineal, por el paradigma de la complejidad es la realidad que habitamos.

El principio de la causalidad y el del determinismo de la ciencia desbordados por la incertidumbre y sus consecuentes teorías de las catástrofes, del caos; el emergentismo, los sistemas complejos adaptativos, atractores del Lorenz, teorías de Einstein, Pericaré, Heissenberg, Schordiger, Kaufmann, Edgar Morín, Bono, etc etc han demolido el vallado del cómodo y confortable territorio precedente. Un presente de incertidumbre que para la creatividad no es un mal presente; indetermina un paisaje eminentemente contemporáneo en el que el artista ya no es el romántico sacerdote que oficiaba la ceremonia creativa, ni siquiera el merodeador que la modernidad trasladó al exterior del espacio de decisiones como ser neutral y objetivo terapeuta… el creador contemporáneo está imputado, como lo está el científico en este paradigma y en el propio proceso, siendo él mismo objeto de sus decisiones. Cuando la verdad, en palabras de Bruno Latour, es lo que circula, es irrelevante la batalla por lo mejor e imperecedero.

El encuentro de estas dos artistas no responde ni a un dúo concertante, ni a una controversia, quizás sólo a amainar la condición de antes heredada del romanticismo y la modernidad. Ellas se muestran una al lado de la otra sin otra pretensión que la de gravitar su obra disociando el hilo conductor del estilo.

Estilo, el propio estilo, asunto hasta hoy objetivo paranoico de creadores. Roto el vínculo del propio estilo y completamente liberadas hasta de sí mismas, producen sus trabajo ejemplarmente contemporáneo.

En primer lugar es el que es, ni mejor ni peor, pero en la que cada una, como decíamos, es parte del problema como parte de la solución.

Si lo inmortal se entiende como consecuencia de lo tanático, lo que no cambia ya nunca, la fuerza y el gozo de la existencia, correspondería a Eros. La condición erótica del creador contemporáneo, como chamán, según la que el trabajo creativo es una invocación a las fuerzas del cosmos para que nos sean propicias ahora, conlleva trabajar sobre la caducidad de las decisiones creativas, ya sea por la propia materia como por la fuerte vinculación del creador con cada tiempo de su mutante existencia.

Incertidumbre feliz en la que el creador contemporáneo se enfrenta a su trabajo desconociendo qué va a ocurrir, no sólo por el propio contexto de decisiones y su proceso, sino porque ni él mismo sabe qué creador emergerá de cada situación. En ocasiones, por la redefinición de sí mismas y otras, convocando a heterónimos para ello.

La competencia técnica es siempre suficiente, en ocasiones muy sobrada para sus propósitos y para materias y formatos con los que operan. Exige, otro atributo de lo contemporáneo, transdisciplinaridad de conocimiento para la calidad que siempre está en el objetivo incuestionable de su trabajo.

La austeridad como ética contemporánea, que nada tiene que ver con pobreza y miseria, es también, como la caducidad de materia y decisiones, material creativo: parte, meramente del problema, y parte de la solución.

Ejemplarmente contemporánea es la proximidad pedagógica de su obra a la sociedad que viven. Renuncian a efectos especiales y a los hiper-relatos con los que leer su obra, cierto es que en su trandisciplinar y complejo comportamiento superponen a la materia elaborada con textos literarios,sinestésicos, etc, lo que dilata en una suerte de visión periférica, la función de su trabajo. Cierto es, sin embargo, somos convocados como sencillos y quizás deseablemente ingenuos ciudadanos a compartir estos pequeños-enormes asuntos que construyen el pedigree contemporáneo, no exime de la responsabilidad del creador en dilatar el campo perceptivo del ser humano, de ampliar paso a paso, a riesgo propio, literalmente el sistema perceptivo social que sustenta el progreso cultural de la humanidad.

Cuántas de sus obras, por este esfuerzo se sitúan en el borde de lo inquietante como puertas a un más allá que espera.

El hálito de la belleza es, en mi opinión, el motor y el rumbo de su trabajo. La belleza, sobre todo como condición inherente a su obra, en tanto que generadora de emoción en su más amplio sentido (conductualmente, psicológicamente, etc, etc)

De la belleza, aquella sustraída del debate teórico crítico desde el XIX, de esa se trata. Desde nuestro paradigma de la complejidad, tiene menos relevancia una aproximación según el propio de la causalidad al concepto, que el inventario de situaciones donde se despiertan las emociones y con ellas la intensa fruición de lo bello.

A este inventario contribuyen uno a uno los trabajos de Belén Conthe y Ana Troya, nuestras ejemplares creadoras contemporáneas.

Andrés Perea

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